Livia Barrios

Estética Profesional

– EPIDERMIS.

– La epidermis es un epitelio plano en constante proceso de renovación, está compuesta por cinco capas celulares. La división celular tiene lugar en las dos capas celulares inferiores, esto es imprescindible para el constante crecimiento y regeneración de la epidermis.

La función más importante de la piel, la protección, depende en gran medida de las características estructurales especiales de la epidermis y de su capacidad para crearse y auto repararse tras la lesión o enfermedad. Tiempo de recambio y de regeneración son términos utilizados para describir el período de tiempo necesario para que madure y se reproduzca una población de células. A medida que se pierden las células de la superficie del estrato corneo, ha de producirse la sustitución de estas por actividad mitótica. Para mantener constante el espesor de la epidermis, deben formarse nuevas células al mismo ritmo que se descaman las viejas células queratinizadas del estrato más superficial, llamado sustrato córneo. Las células empujan hacia arriba desde el estrato basal a cada capa sucesiva, mueren, son queratinizadas y finalmente se descaman (se desprenden), como hicieron sus predecesoras. Dependiendo de las condiciones fisiológicas la renovación de la epidermis abarca un periodo aproximado de 30 días.

 

epidermis

La epidermis está formada por varios tipos de células epiteliales:

  • Queratinocitos: es el tipo de célula predominante, constituyendo el 90% de las células epidérmicas, se denominan así porque son capaces de sintetizar queratinas. Las queratinas son proteínas estructurales insolubles y con gran resistencia a altas temperaturas y pH.

  •  Melanocitos: aportan pigmentación a la piel debido a que elaboran melanina y sirven para filtrar la luz ultravioleta. Suelen ser más del 5% de las células epidérmicas.

esquema de un melanocito

El sistema pigmentario normal ,  está confinado a la epidermis, específicamente en la capa basal.

  • Células de Langerhans : desempeñan un papel limitado en las reacciones inmunológicas que afectan la piel y pueden servir como mecanismo de defensa, ya que identifican los antígenos extraños, los absorben y preparan para que actúen posteriormente los linfocitos T o células T cooperadoras, desencadenando de esta forma reacciones inmunitarias en determinadas situaciones. Se originan en la médula ósea y emigran a  las capas celulares profundas de la epidermis en las primeras etapas de la vida.

  • Células de Merkel:  son terminaciones nerviosas en superficie. Funcionan como receptores de presión de adaptación lenta, permitiendo con ello la percepción por tacto prolongado, se encuentra principalmente en palma de manos y planta de pies.

CAPAS O ESTRATOS DE LA EPIDERMIS:

Capa germinativa o Estrato basal

Conforma la capa más profunda de la epidermis, se compone de una capa de queratinocitos cilíndricos bajos o cúbicos con núcleos ovales, que están capacitados para llevar a cabo la mitosis o división celular y garantizar así la regeneración de la epidermis, este proceso se conoce como proliferación epidérmica. Estos queratinocitos hijos migran gradualmente hacia el exterior para reemplazar a las células que se desprenden finalmente de la capa cutánea.

El citoesqueleto del queratinocito se compone de distintos filamentos o tonofibrillas que le confieren fuerza estructural. Entre el estrato basal y la dermis se encuentra la membrana basal que no posee irrigación vascular. Esta membrana sirve para separar a ambas capas de la piel, pero al mismo tiempo contribuye a la fijación de las células basales y hasta cierto punto controla la cantidad de proteínas transportadas.

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Capa de Malpighi o Estrato espinoso

El estrato espinoso se compone de entre 4 y 10 capas estructurales de queratinocitos con forma poligonal, los núcleos son redondos y van sufriendo cambios bioquímicos y estructurales a medida que migran hacia las capas más superficiales. Tiene un mayor contenido de tonofibrillas que las del estrato germinativo. Se encuentran unidos por medio de puentes celulares (desmosomas), que son los que confieren a las células su apariencia espinosa. Entre los puentes celulares se almacena agua. Las células de esta capa epidérmica son ricas en ácido ribonucleico (ARN), por lo que están bien equipadas para iniciar la síntesis proteica necesaria para la producción de queratina.

Capa granulosa o Estrato granuloso

El estrato granuloso se compone de 3 a 5 capas de células aplanadas, dependiendo del grosor del estrato córneo, estas células contienen gránulos basófilos denominados gránulos de queratohialina, sustancia precursora de la queratina. Debido a ello en esta capa comienza la cornificación o queratinización. Las células de la capa granulosa han empezado a degenerar.

En consecuencia, se observan en el citoplasma altas concentraciones de enzimas lisosómicas y los núcleos faltan o degeneran. Como sucede con el estrato lúcido, esta capa de la epidermis puede faltar en algunas zonas de la piel.

Cuando los queratinocitos llegan a la última capa de este estrato las células epidérmicas mueren y al morir vierten su contenido al espacio intercelular.

Capa lucida o Estrato lucido

El estrato lúcido se distingue por tener una zona muy delgada de características eosinófilas. Los núcleos comienzan a degenerar en las células externas del estrato granuloso y desaparecen en el estrato lúcido. Los queratinocitos del estrato lúcido están íntimamente agrupados y son diáfanos.

Típicamente, faltan los núcleos y el perfil de las células no está claro. Estas células están llenas de una sustancia, tipo gel blando, denominada eleidina, que finalmente se transformará en queratina. La eleidina es rica en lípidos unidos a las proteínas y sirve para bloquear la penetración o la pérdida de agua.

Esta capa flota en la piel fina, pero es muy evidente en cortes de la piel gruesa de las plantas de los pies o de las palmas de las manos.

Capa cornea o Estrato corneo

El estrato córneo se compone de 15 á 20 capas, es el más superficial de la epidermis, está formado por células poliédricas planas muy finas, también llamadas células córneas, que en la superficie de la piel están muertas y se van desprendiendo progresivamente siendo sustituidas por otras. En este estrato finaliza el proceso de cornificación, de ahí que los queratinocitos, que en esta capa se encuentran compuestos mayormente por queratina, se denominen corneocitos.

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Las uniones especializadas (desmosomas) que mantienes juntos a los queratinocitos refuerzan más todavía esta capa y permiten que soporte un considerable desgaste. Las células del estrato corneo se descaman continuamente de la superficie de la piel por un proceso llamado descamación. En la capa externa del estrato corneo que se pierde, los espacios intercelulares son permeables al sudor y sebo. El estrato corneo participa junto con las glándulas sudoríparas y sebáceas en la constitución de la película superficial o hidrolipídica denominado también “manto de protección de la acidez”.

La capa córnea se llama a veces zona de barrera de la piel porque actúa como una barrera para la pérdida de agua y para muchos otros peligros ambientales, que van desde los gérmenes y las sustancias químicas nocivas hasta el traumatismo físico. Cuando esta capa de barrera se ha alterado, la eficacia de la piel como cubierta protectora disminuye considerablemente y la mayoría de los contaminantes pueden atravesar con facilidad las capas inferiores de la epidermis celular.

 

2 agosto, 2016 - Posted by | ESTETICA Y BELLEZA

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